lunes, 28 de marzo de 2011

Encuestas de Satisfacción


Las encuestas de satisfacción son una herramienta útil para saber de primera fuente lo que piensan los consumidores sobre nuestros productos o servicios. Pero cuándo hacerlas y cuál es la mejor forma.


La principal función que tiene una encuesta de satisfacción es saber la percepción que tienen los clientes sobre nuestros productos y servicios.


El beneficio inmediato en la aplicación de estas, es la disminución de los costos. A partir de conocer el grado de fidelidad de los clientes, la aceptación de productos y servicios, la evaluación de los precios, la percepción sobre la atención recibida, y el índice de notoriedad frente a la competencia, las empresas pueden dirigir sus estrategias comerciales con mayor exactitud, y así evitar costos en tiempo y capital que no redundan en una mayor satisfacción.


La realización de una encuesta de este tipo es lo suficientemente fácil para una empresa. Primero debemos tener claros los objetivos de encuesta. La definición de estos nos determinará el tamaño de la muestra, el diseño del instrumento de recolección de datos y la forma de contacto: por teléfono, personalmente o por e-mail.


Luego, se inicia entonces el trabajo de campo para la recolección de datos, y finalmente se analiza la información combinando el análisis cualitativo y cuantitativo de la información. Los tiempos de implementación de una encuesta de satisfacción de clientes varían dependiendo el tamaño de la muestra pero, por lo general, no supera los 30 días.


La elección de métodos de contacto con el cliente por teléfono o e-mail, disminuye los costos del proceso notablemente y convierten a la encuesta de satisfacción en un instrumento al alcance de cualquier empresa.


La posibilidad de conocer las percepciones de nuestros clientes se basa en una fórmula sencilla: preguntar y saber escuchar.

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